@jaimito1996

lunes, 6 de febrero de 2012

San Cristóbal de las Casas



 Apartado de la ajetreada península de Yucatán se halla en el centro de México este pueblo colonial español: San Cristobal de las Casas.
 Además de su belleza, San Cristobal de las Casas destaca por ser un punto estratégico que permite acceder a ciudades mayas y aztecas y enclaves naturales de gran belleza en la región de Chiapas de los que hablaré posteriormente.
 San Cristobal conserva su arquitectura colonial típica: calles empedradas, plazoletas al estilo español, casas de colores con tejas rojas,... También destaca por ser un punto al que acuden los indígenas de la zona a vender en llamativos mercados cerámicas y sus coloridos y clásicos textiles.
 Las coloridas y alegres calles de San Cristobal serán del agrado del turista que no podrá parar de recorrerlas y admirar su belleza. 
 Las iglesias y la catedral del pueblo tienen una bonita estética, decoradas con motivos florales. Entre ellas destaca el Templo de Santo Domingo, que se encuentra en uno de los puntos más altos de la ciudad accediendo a él mediante una magnífica escalinata.









  En lo referido a gastronomía mi pequeña recomendación es que el turista acuda al restaurante La Salsa Verde. Le aseguro que probará probablemente los mejores tacos mexicanos de su vida.




jueves, 2 de febrero de 2012

Petra, el lugar más alucinante del mundo

 Escondida y esculpida sobre la rojiza roca de un angosto valle en el sur de Jordania se encuentra Petra, la ciudad rosa, la capital de los nabateos, uno de los lugares más increíbles de la tierra.
 Es una ciudad de origen nabateo, un pueblo cuya arquitectura se asemeja bastante a la de los clásicos de la Antigüedad. Se accede a ella a través de un sinuoso pasillo entre rocas llamado El Siq por el cual circula un acequia. El estecho y angosto camino es espectacular y finaliza llegando al corazón de la ciudad, el principal símbolo y monumento: el Tesoro (Khazneh). Es una fachada esculpida en la roca y con unas dimensiones mastodónticas que impresionan a cualquiera. 






 Tras contemplar la espectacular imagen el recorrido continúa mostrándonos más fachadas esculpidas en la roca. El pueblo nabateo era un pueblo nómada por lo que no se conservan viviendas como tal sino que la mayoría de edificios son tumbas esculpidas en la roca. Una serie de tumbas conocidas como las tumbas reales nos aguardan en una explanada de tierra en la que también se haya un teatro. En este explanada se proponen al turista varias rutas alternativas las cuales nos llevarán a puntos altos de las escarpadas montañas . Entre ellas destacan la del Altar de los Sacrificios que nos permite observar con claridad el valle en el que se encuentra Petra y otra que conduce a un punto entre las montañas que nos ofrece una panorámica del Khazneh principal. Espectacular, aunque los turistas tendrán que aguantar el sacrificio de subir unos cuantos escalones pero la recompensa merecerá la pena.







 Tras las largas y duras caminatas es recomendable recorrer el paseo junto al foro hasta llegar al restaurante principal donde podréis comer, descansar y tomar un refrigerio. Ahora después terminaremos la ruta llegando al punto más alto y remoto de la ciudad: el monasterio Deir.
 Está situado en lo alto de las montañas teniendo que subir el visitante alrededor de 1000 escalones. Una barbaridad pero merecerá la pena. Si os cansáis o no os veis capaces podéis contratar un caballo para que os suba hasta lo alto. La larga caminata se hará dura pero es muy bonita. En ella se observan los rincones de la montaña, una perspectiva del valle, paredes de roca, desfiladeros,... Una pasada.
 Tras la subida llegaréis al monasterio. Es de un estilo similar a la de el Tesoro. Se encuentra en una explanada en la montaña rodeada de tiendas donde, tras contemplar el monumento e inmortalizar la imagen con una cámara es aconsejable tomar un té y gozar de un merecido descanso.
 Básicamente Petra se resume en una ciudad oculta en las montañas y llena de misterios. Es un privilegio poder visitarla y el visitante la recordará eternamente. Es una de las visitas de las que más me acordaré en mi vida.




martes, 31 de enero de 2012

La perla del Atlántico

 Madeira es un archipiélago de islas pertenecientes a Portugal que se encuentra en el medio del Atlántico, a 12 horas en barco de las Islas Canarias y a 1 hora y media de avión de Lisboa. Está constituida por Porto Santo, las Islas Desertas, que como su propio nombre indica están deshabitadas y Madeira, capital e isla principal, de la que voy a hablar.
 Mucha gente pensará que Madeira es un paraíso de playas al igual que otras islas del Atlántico como Fuerteventura o Cabo Verde. Si os disponéis a visitar la isla con esa idea olvidaos pues en Madeira sólo existen 2 playas: una pequeña cala llamada Prainha y una playa artificial con arena marroquí llamada Calheta. Ambas son tranquilas y en ellas se puede disfrutar de un buen baño en el mar pero no son ni mucho menos playas fantásticas.
 Madeira se caracteriza principalmente por su naturaleza. Es una isla de origen volcánico con múltiples acantilados, montañas, paredes de roca,... que harán que el turista vea imprescindible pararse en todos los miradores para observar las espectaculares vistas. Conducir por las carreteras de montaña de Madeira es una experiencia increíble. El mirador más importante se llama Cabo Girao y es el cabo más alto del mundo (589 metros).








 Bueno empezaremos a hablar acerca de las visitas y enclaves más bonitos de la isla. En primer lugar la capital es Funchal, situada en un valle junto al mar no destaca por algo individual pero su conjunto es bello. Es una ciudad plagada de parques y callejuelas adoquinadas con casitas pintadas de blanco. Su principal atracción es el teleférico que atraviesa toda la ciudad y te sube hasta el Monte que corona la ciudad. En él se halla la Iglesia de Nuestra Señora do Monte y los apreciados jardines botánicos.






 Empezaré a contarles pues cómo es la parte más occidental de la isla y el norte de ésta. Siguiendo la carretera hacia el norte, bordeando la costa encontrará el turista varios pueblos de pescadores como Cámara de Lobos, Ribeira Brava y Calheta. En éste último lugar se encuentra la playa artificial de arena marroquí, muy recomendable pero pasar un rato bañándose. Penetrando en el corazón de la isla aparecen las principales atracciones de la isla: las levadas, que son unas sendas y rutas a través de las montañas y bosques que siguen el camino que marca el agua que baja por las acequias. Son muy relajantes, tranquilas y asequible para cualquier persona. En mi opinión las más bonitas y espectaculares son la Levada do Risco e Rabaçal y la caminata por el Pico Ruivo.











 Hacia el norte de la isla están las piscinas naturales de Porto Moniz que se encuentran entre un conjunto de rocas junto al mar. Son muy divertidas para pequeños y no tan pequeños. En el norte de la isla seguiremos disfrutando del espectacular paisaje, mirando la carretera, parándose en los miradores y en los pueblos. Los más pintorescos son Santana, en la que están los Palheiros do Monte que son las típicas casas de Madeira; y Sao Vicente que se asemeja bastante a un pueblo colonial español en algúun país latinoamericano.






 Por último en la parte más oriental de la isla destacan el pueblo de Machico, un cristo sobre un acantilado similar al que observa Copacabana en Río de Janeiro y la Punta San Lorenzo donde se acaba la isla.
 Esto es  lo más reseñable de esta magnífica isla.
 Para acabar decir que Madeira también destaca por su gastronomía teniendo como platos más importantes la espetada (una enorme brocheta de carne), el pez espada y el atún; y una bebida llamada poncha que es un cóctel con limón, naranja y aguardiente de caña.
 Un saludo :)